Conseguir un alto nivel de conocimiento acerca de como funciona la transmisión hereditaria en el cannabis. Sus especiales características, cuanto menos puros son los parentelas que intervienen en el cruce, mas complejo resulta predecir el resultado, por lo que hay que procurar trabajar siempre con líneas poco o nada hibridizadas y mejorarlas antes de comenzar el proyecto de crianza. Si no disponemos de ellas, el trabajo se complica en demasía.
Se puede realizar una selección básica a partir de la observación del fenotipo o morfología de la planta y de la estadística de manifestación o no de los caracteres deseados a lo largo de la población general de individuos cultivados. Hay que aprender a reconocer estos caracteres cuando se manifiestan, pero también cuando dejan de hacerlo o cuando aparecen mezclados o “camuflados” con otros. Otro de los problemas surge por el hecho de que la mayoría de los alelos se encuentran afectados por mas de un gen, cuya activación o latencia puede alterar la manifestación de todos los caracteres que dependan en alguna medida de él.
Genotipo y Fenotipo
Como ejemplo: el tiempo de maduración. Este es un factor poco considerado en el cultivo de cannabis narcótico, dándole siempre toda la importancia al tiempo de floración e incluso confundiendo estos dos procesos que son en realidad diferentes. En el cannabis, la maduración comienza tras un período determinado de floración en el que el sistema reproductor de la planta empieza a dejar de funcionar, haya sido fecundada la hembra o no. En caso de fecundación, el efecto es claramente visible pues mientras los embriones inician su crecimiento se observa como la producción de nuevo órgano sexual queda frenada y si se ha polinizado mas del 70% de la hembra, se para completamente.


